Pilates o fuerza: cuál necesitas según tus objetivos

Pilates vs entrenamiento de fuerza en 7 dimensiones: core profundo, postura, hipertrofia, pérdida de grasa y rehabilitación. Descubre cuál encaja contigo.

Joseph Pilates llamó “Contrología” a su método. Con el tiempo, el Pilates se incorporó a programas de fitness y también a algunos contextos de rehabilitación. Esa segunda aplicación existe, pero no convierte al creador del método en un especialista clínico ni demuestra que el Pilates sirva para cualquier lesión (Di Lorenzo, 2011, PMID 23016028).

La investigación sobre Pilates estudia, entre otros resultados, la fuerza y la activación del transverso abdominal y el multífido. También muestra una realidad menos tajante que el discurso comercial: las respuestas cambian según el ejercicio, la dosis, el comparador y la población. El entrenamiento de fuerza puede exigir estabilización del tronco, y el Pilates puede desarrollar fuerza; lo importante es comparar resultados concretos, no repartir músculos entre modalidades.

Esta revisión aborda siete dimensiones distintas en las que ambas modalidades difieren genuinamente, usando la mejor evidencia disponible en lugar de los mitos de la cultura del gimnasio. El objetivo no es proclamar un ganador absoluto. Es clarificar qué herramienta pertenece a qué situación, y por qué, para la mayoría de las personas, la respuesta más inteligente implica ambas.

Lo que le Pasa a tu Columna cuando Nadie Mira

El transverso abdominal y el multífido participan en el control del tronco, pero no siguen una secuencia universal en todas las personas y tareas. Su contribución cambia con la postura, la dirección del esfuerzo, la carga y la estrategia motora. Por eso, sentir o no una contracción concreta tampoco permite concluir por sí solo que la columna esté protegida o desprotegida.

En la lumbalgia crónica pueden observarse diferencias de fuerza, grosor o activación muscular, aunque no aparecen igual en todas las personas. Franks, Thwaites y Morris (2023, PMID 37239690) revisaron ocho ensayos controlados aleatorizados y describieron evidencia emergente de que el Pilates puede mejorar algunos resultados del core. Los estudios fueron heterogéneos en poblaciones, intervenciones y medidas; además, la certeza de todos los desenlaces evaluados fue muy baja. La ecografía aportó medidas de grosor muscular en varios ensayos, pero ese dato no demuestra por sí solo un mecanismo universal ni una reducción del dolor.

Por eso, un cambio ecográfico en el grosor muscular debe interpretarse como una medida dentro del protocolo estudiado, no como una prueba de que la columna ha quedado corregida o protegida frente a cualquier carga.

La comparación útil no enfrenta un core “profundo” con otro “superficial”. Conviene preguntar qué capacidad quieres mejorar, cómo se medirá y qué progresión puedes sostener sin agravar los síntomas.

La Brecha de Hipertrofia: y Por Qué no es un Fracaso del Pilates

Si el objetivo es maximizar la hipertrofia, el entrenamiento de fuerza progresivo tiene una ventaja práctica: permite medir la carga y aumentarla de forma gradual. El Pilates también puede producir adaptaciones musculares, pero en el trabajo de suelo la progresión de la resistencia suele ser más limitada y menos sencilla de cuantificar.

Westcott (2012, PMID 22777332) resume programas de entrenamiento de resistencia que, en promedio, informaron cambios de masa magra, grasa y metabolismo en reposo. No fue una comparación directa con Pilates. Su aportación aquí es más acotada: la carga externa graduable ofrece una vía bien estudiada para aplicar sobrecarga progresiva y cuenta con mayor respaldo para maximizar la hipertrofia.

Ribeiro Pinto et al. (2022, PMID 36439725) realizaron una revisión sistemática preguntando específicamente si el Pilates era mejor que otras modalidades de ejercicio para aumentar la fuerza muscular. La conclusión fue formulada con cuidado pero era clara: el Pilates no era inferior al ejercicio equivalente para las ganancias de fuerza, pero tampoco era superior. La comparación es entre modalidades a dosis equivalentes, que es la comparación metodológicamente honesta, pero no la prácticamente útil para alguien que elige entre Pilates y un programa progresivo con barra para objetivos de composición corporal.

Las dos modalidades pueden convivir, pero no es obligatorio combinarlas. Pilates puede aportar variedad, control y práctica técnica; la fuerza permite progresar cargas con mayor precisión. La prioridad depende del resultado buscado y de la respuesta individual.

Postura, Alineación Espinal y la Evidencia Clínica que Nadie Vende

Li, Omar Dev, Soh, Wang y Yuan (2024, PMID 38388449) reunieron nueve estudios con 643 participantes sobre deformidades espinales y postura. Los diagnósticos, las edades, las intervenciones y las medidas variaron de forma considerable. La calidad media fue 5,2/10 en la escala PEDro y los autores no realizaron un metaanálisis por la heterogeneidad prevista. Algunos estudios informaron mejoras, otros no detectaron cambios en medidas como el ángulo de Cobb, y en ciertos protocolos el Pilates se combinó con otros ejercicios.

Esta revisión no comparó Pilates con entrenamiento de fuerza, así que no permite declarar superioridad entre modalidades. Tampoco autoriza a trasladar sus resultados a cualquier problema postural o a usar Pilates como sustituto de una evaluación clínica cuando existe una deformidad diagnosticada.

En la práctica, Pilates puede ser una forma de trabajar el control corporal y la movilidad, mientras que la fuerza permite aumentar de manera medible la capacidad de producir y tolerar carga. La elección debe partir del objetivo y de los síntomas, no de una promesa de corrección postural.

Una pauta repetible y ajustable facilita seguir la progresión, pero ninguna de estas revisiones establece un método único para todas las personas. Si hay dolor persistente o una alteración estructural diagnosticada, la programación debe individualizarse.

La Realidad Calórica: Lo que Quema una Sesión de Pilates

de Souza Andrade, da Silva Almeida, Mochizuki et al. (2021, PMID 33992270) midieron dos sesiones de Pilates en 18 mujeres sanas. En la sesión de suelo registraron un gasto medio de 1,93 kcal/min y un consumo de oxígeno de 6,44 ml/kg/min. Son resultados directos de esa muestra y ese protocolo; no sirven para calcular las calorías de cualquier clase ni para predecir el gasto de otra persona.

En la misma muestra, la sesión con Reformer registró 2,59 ± 0,53 kcal/min y 8,67 ± 1,15 ml/kg/min, valores superiores a los de suelo dentro de ese protocolo. Estos datos pertenecen a esa muestra y no deben convertirse en una promesa para cualquier clase o persona. La frecuencia cardiaca, el lactato y la presión arterial no aumentaron significativamente por encima del reposo en ninguna de las dos sesiones; los autores describieron una carga cardiovascular baja.

El estudio no incluyó un grupo de entrenamiento de fuerza, por lo que no responde qué modalidad gasta más energía en condiciones equivalentes. Comparar cifras tomadas de protocolos, duraciones y muestras distintas produciría una precisión engañosa.

El Pilates puede formar parte de un plan de actividad física, pero este ensayo no midió pérdida de grasa. Para ese objetivo importan el conjunto del entrenamiento, la alimentación, el descanso y la adherencia a lo largo del tiempo, no una cifra aislada de una sesión.

Dónde Encaja RazFit en este Esquema

Orion y Lyssa son estilos de coaching virtual de RazFit. Ambos muestran los movimientos, marcan los tiempos y ofrecen indicaciones durante la sesión; lo que cambia es el tono del acompañamiento. Elegir uno u otro depende del estilo que te resulte más motivador, no de una división entre fuerza y cardio.

RazFit permite seguir cada ejercicio paso a paso y adaptar el ritmo de la sesión a tu disponibilidad. La app sirve como guía para entrenar con constancia, tanto si combinas fuerza y Pilates como si priorizas una sola modalidad.

Quien disfrute del Pilates puede combinarlo con fuerza o practicarlo por separado. Si la prioridad es maximizar la hipertrofia, conviene reservar espacio para una progresión de resistencia medible. Si la prioridad es el control del movimiento o simplemente mantener una rutina que apetezca repetir, la decisión puede ser distinta.

Esta combinación también encaja con las directrices de la OMS, que recomiendan acumular actividad aeróbica y realizar ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana (Bull et al., 2020, PMID 33239350).

Joseph Pilates llamó “Contrología” a su método, hoy utilizado en programas de fitness y en algunos contextos de rehabilitación. La revisión de Di Lorenzo CE (2011, PMID 23016028) describió respaldo científico para la práctica de Pilates, pero señaló que la evidencia sobre su uso en rehabilitación era limitada.

La revisión encontró evidencia emergente de que el Pilates puede mejorar la fuerza del core en algunas personas con lumbalgia crónica, pero la certeza de los desenlaces evaluados fue muy baja.
Meg E. Morris PhD, Profesora de Ciencias de la Implementación, Universidad de La Trobe; Directora, Academic and Research Collaborative in Health (ARCH)
01

Desarrollo del Core Muscular

Pilates
Franks et al. 2023 (PMID 37239690): evidencia emergente sobre fuerza y activación del core, con resultados heterogéneos y certeza muy baja
Fuerza
Los ejercicios con carga también exigen estabilización del tronco; la activación concreta depende del ejercicio, la carga y la técnica
Ventajas:
  • El Pilates permite practicar el control del tronco con movimientos graduables y atención a la técnica
  • Puede complementar otros ejercicios cuando la dosis y la dificultad se adaptan a la persona
Desventajas:
  • El desarrollo del core con Pilates no replica la producción de fuerza de los levantamientos compuestos con carga, es una base, no un programa de fuerza completo
Veredicto No hay un ganador universal para el core. Pilates y fuerza plantean demandas diferentes, y la evidencia disponible no justifica atribuir los estabilizadores profundos a una sola modalidad.
02

Postura y Alineación Espinal

Pilates
Li et al. (PMID 38388449): 9 estudios y 643 participantes, con intervenciones heterogéneas, calidad media y sin metaanálisis
Fuerza
Puede fortalecer la musculatura que participa en el control postural, pero esta revisión no comparó directamente Pilates con entrenamiento de fuerza
Ventajas:
  • Algunos estudios incluidos informaron cambios en medidas posturales o síntomas en poblaciones concretas
  • El método facilita practicar la alineación y el control del movimiento de forma deliberada
Desventajas:
  • La diversidad de diagnósticos, protocolos y medidas impide estimar un efecto único o una duración universal
Veredicto La revisión sugiere posibles beneficios posturales, pero su calidad media y la falta de metaanálisis no permiten declarar superioridad frente al entrenamiento de fuerza.
03

Hipertrofia Muscular

Pilates
Puede generar adaptaciones musculares; en el trabajo de suelo, cuantificar y ampliar la resistencia suele ofrecer una progresión más limitada
Fuerza
La carga externa graduable facilita aplicar sobrecarga progresiva y cuenta con mayor respaldo para maximizar la hipertrofia
Ventajas:
  • El principio de sobrecarga progresiva del entrenamiento de fuerza, aumentar sistemáticamente la resistencia con el tiempo, es el mecanismo más respaldado por la ciencia para ganar músculo
  • Incluso el entrenamiento de fuerza con peso corporal (flexiones, remo, sentadillas) produce hipertrofia significativa cuando la intensidad se incrementa progresivamente
Desventajas:
  • La hipertrofia mediante el entrenamiento de fuerza requiere una ingesta proteica adecuada y recuperación suficiente, el ejercicio es necesario pero no suficiente por sí solo
Veredicto Si la prioridad es maximizar la hipertrofia, el entrenamiento de fuerza progresivo ofrece una ventaja práctica y un respaldo científico más directo; no implica que el Pilates carezca de efecto muscular.
04

Rehabilitación de Lesiones

Pilates
Franks et al. 2023 (PMID 37239690): evidencia emergente y de certeza muy baja en personas con lumbalgia crónica
Fuerza
Tras una lesión, la carga, el rango y la progresión deben individualizarse según el diagnóstico y la fase de recuperación
Ventajas:
  • Algunos programas de rehabilitación utilizan ejercicios de Pilates por su ritmo controlado y sus opciones de modificación
  • Tanto Pilates como fuerza pueden adaptarse, siempre que la selección de ejercicios responda a la situación clínica concreta
Desventajas:
  • Ninguna modalidad sustituye una valoración individual cuando hay dolor persistente, déficit neurológico o una lesión diagnosticada
Veredicto La modalidad y la dosis dependen de la lesión y de la fase de recuperación; la evidencia citada no respalda una secuencia universal Pilates-fuerza.
05

Conexión Mente-Cuerpo

Pilates
Intencional y centrado en la precisión; cada movimiento implica coordinación consciente de la respiración, articulación de la columna y conciencia interna del trabajo estabilizador
Fuerza
Enfoque principalmente mecánico; la conexión mente-músculo es valorada, pero el objetivo es desplazar carga externa más que alcanzar precisión sensorial interna
Ventajas:
  • El entrenamiento propioceptivo del Pilates, la capacidad de percibir y controlar la posición articular con precisión, reduce el riesgo de lesiones y mejora la calidad motriz en todas las actividades físicas
  • El patrón respiratorio del Pilates (expansión costal lateral) entrena activamente la mecánica respiratoria, mejorando directamente la estabilidad del core y la resistencia
Desventajas:
  • La intencionalidad del Pilates requiere tiempo de instrucción significativo para ejecutarse correctamente, un Pilates mal realizado produce beneficios modestos y puede reforzar patrones de movimiento incorrectos
Veredicto El Pilates ofrece una experiencia propioceptiva y de educación neuromuscular más rica; el entrenamiento de fuerza entrega mayores resultados de fuerza mecánica. Diferentes objetivos, diferentes herramientas.
06

Pérdida de Grasa y Gasto Calórico

Pilates
PMID 33992270: 1,93 kcal/min y 6,44 ml/kg/min en una sesión de suelo medida en 18 mujeres
Fuerza
El gasto depende del ejercicio, la carga, los descansos y la persona; el estudio de Pilates no incluyó un grupo de entrenamiento de fuerza
Ventajas:
  • Las ganancias de masa muscular del entrenamiento de fuerza aumentan la tasa metabólica en reposo, Westcott (2012, PMID 22777332) documentó un incremento del 7% en el metabolismo basal tras 10 semanas
  • El tejido muscular magro es metabólicamente activo; cada kilogramo añadido mediante el entrenamiento de fuerza aumenta el gasto calórico diario, potenciando la pérdida de grasa con el tiempo
Desventajas:
  • La ventaja metabólica del entrenamiento de fuerza requiere carga progresiva constante, las sesiones esporádicas sin sobrecarga progresiva producen una adaptación metabólica mínima
Veredicto El estudio de Pilates describe una sesión y una muestra concretas. No permite extrapolar calorías por clase ni establecer una superioridad frente al entrenamiento de fuerza.
07

Accesibilidad y Equipamiento

Pilates
Pilates de suelo: sin equipamiento; Reformer: 1.000–5.000 € o más; clases en estudio: 20–50 €/sesión
Fuerza
Programa mínimo con peso corporal: sin equipamiento; configuración completa con barra: 500–2.000 €; cuota de gimnasio: 25–60 €/mes
Ventajas:
  • El Pilates de suelo tiene la barrera de entrada más baja de cualquier modalidad de ejercicio basada en evidencia, un suelo y 20 minutos son suficientes para empezar
  • El entrenamiento de fuerza con peso corporal (flexiones, sentadillas, fondos, remo) no requiere equipamiento y puede producir resultados significativos para principiantes e intermedios
Desventajas:
  • El Pilates avanzado en el Reformer es una de las modalidades de ejercicio más costosas por sesión, las cuotas de estudio se acumulan rápidamente sin equipo en casa
Veredicto Ambas modalidades tienen puntos de entrada accesibles (Pilates de suelo y entrenamiento con peso corporal); las versiones avanzadas de ambas conllevan costes significativos de equipamiento.

Preguntas Frecuentes

4 preguntas respondidas

01

¿Puede el Pilates reemplazar completamente al entrenamiento de fuerza?

Depende del objetivo. Para maximizar la hipertrofia, el entrenamiento de fuerza con sobrecarga progresiva tiene un respaldo científico más directo y una progresión más fácil de cuantificar. El Pilates puede aportar fuerza, control y movilidad, pero no debe presentarse como equivalente para todos los resultados.

02

¿Es el Pilates bueno para perder peso?

Puede contribuir a la actividad física, pero el estudio citado no midió pérdida de peso. En 18 mujeres registró 1,93 kcal/min y 6,44 ml/kg/min durante una sesión de suelo; no permite extrapolar calorías a cualquier clase o persona (PMID 33992270).

03

¿Cuánto tiempo se tarda en ver resultados con el Pilates?

No hay un plazo universal. Los estudios varían en población, duración, intervención y medida de resultado; la revisión postural de Li et al. fue heterogénea, de calidad media y sin metaanálisis (PMID 38388449).

04

¿Debo hacer Pilates antes o después del entrenamiento de fuerza?

La mayoría de practicantes encuentran el Pilates más beneficioso como práctica complementaria en días separados del entrenamiento de fuerza. Las demandas neuromusculares de precisión del Pilates requieren frescura cognitiva, realizarlo después de una sesión de fuerza agotadora compromete la.

¿Listo para empezar?

Descarga RazFit y transforma tu rutina de fitness en solo 1-10 minutos al día.

Obtener RazFit Gratis