Esta política explica quién se responsabiliza del contenido editorial de RazFit. También describe cómo elegimos las fuentes, qué hacemos cuando una página necesita una corrección y dónde están los límites de la información general sobre actividad física. Se aplica a artículos, guías, comparativas, explicaciones de ejercicios y páginas editoriales programáticas publicadas en razfit.app. Ninguno de estos formatos convierte la información general en asesoramiento médico personal.
En resumen: RazFit publica el contenido y RazFit Team es la firma editorial colectiva. Contrastamos las afirmaciones sobre salud y ejercicio con fuentes identificables, conservamos los metadatos de esas fuentes junto a cada página y usamos comprobaciones del repositorio para detectar atribuciones ausentes, identificadores contradictorios o fechas de actualización obsoletas. RazFit Team no se presenta como un profesional sanitario individual. Una firma de RazFit tampoco significa que un médico u otro profesional acreditado haya revisado la página. El modelo de contenido asigna por defecto las páginas editoriales a RazFit Team, mientras que los datos estructurados identifican a RazFit como la organización responsable del sitio.
Quién publica el contenido
RazFit es la entidad que publica razfit.app y desarrolla la aplicación RazFit. El sitio utiliza una identidad de organización estable para el editor, y la configuración del producto enlaza con la ficha pública de RazFit en la App Store de Apple.
RazFit Team es una firma colectiva. Indica que la página se ha preparado y mantenido conforme al proceso editorial de RazFit; no identifica a una persona física. No atribuiremos a nadie un nombre, cualificación, registro profesional o crédito de revisión salvo que esa persona haya participado realmente y podamos verificar la descripción. Los esquemas actuales de las colecciones utilizan RazFit Team como autor por defecto tanto en el blog como en el contenido programático.
Una cita o una paráfrasis atribuida a un especialista externo cumple otra función: identifica la fuente de una afirmación concreta. No convierte a esa persona en autora, editora o revisora de toda la página. Nuestro modelo de contenido conserva el nombre, el cargo o las credenciales que se hayan facilitado y la URL de la fuente junto a la atribución.
Actualmente no afirmamos que todos los artículos pasen por una revisión médica humana rutinaria. No existe un comité permanente de revisión médica representado en los datos estructurados editoriales y la firma de marca predeterminada es RazFit Team. Si más adelante incorporamos un proceso de revisión real, identificaremos a la persona revisora, describiremos el alcance, mostraremos la fecha y actualizaremos esta política. No añadiremos una etiqueta de revisión médica solo para que una página parezca más fiable.
A qué se aplica esta política
Esta política cubre el material editorial de razfit.app: entradas del blog, guías programáticas, comparativas, explicaciones de entrenamientos, listas de fuentes, información visible sobre la autoría y metadatos estructurados de esas páginas. La ayuda del producto, los avisos de privacidad y los términos legales cumplen otras funciones. Una respuesta de soporte puede explicar cómo utilizar RazFit; un artículo editorial puede tratar investigaciones o decisiones generales de entrenamiento. Ninguno sustituye la atención de un profesional cualificado que conozca las circunstancias de la persona.
La configuración de RazFit admite 18 versiones lingüísticas. El blog puede ofrecer contenidos en esas 18 versiones, mientras que las colecciones programáticas y de recursos usan actualmente un subconjunto declarado menor. Que exista una ruta traducida no demuestra que todos los artículos estén disponibles en todos los idiomas. Solo publicamos una página localizada cuando la ruta, el texto, los metadatos y las comprobaciones editoriales de ese idioma están listos.
La intención es que esta política esté disponible en las 18 versiones lingüísticas del sitio. La versión inglesa es la fuente de la primera publicación. Las versiones localizadas deben conservar el mismo modelo de editor, los límites sanitarios, la vía de corrección y las declaraciones comerciales, pero han de sonar naturales en cada idioma en vez de reproducir las frases inglesas línea por línea.
Cómo seleccionamos las fuentes
Para una afirmación sobre salud, ejercicio o seguridad empezamos por la fuente que mejor pueda respaldar exactamente lo que se dice. A veces será una guía oficial; otras veces, el estudio original o una revisión sistemática. El funcionamiento de un producto y sus normas suelen requerir documentación de la organización responsable. Un artículo secundario puede aportar contexto, pero no debe sustituir una fuente primaria accesible solo porque resulte más fácil de citar.
La elección depende de la afirmación. Una guía suele ser la mejor referencia para una recomendación pública. Un ensayo original puede servir para explicar qué ocurrió en una población concreta. Una revisión sistemática ayuda a describir la dirección y los límites de un conjunto de estudios. El comportamiento de un producto debe comprobarse mediante información de primera mano o una verificación directa. Ni un dominio prestigioso, ni una bibliografía extensa, ni una institución conocida prueban por sí solos que una fuente responda a la pregunta planteada.
Antes de usar una fuente comprobamos su identidad, la población o el tema que abarca, la fecha y si la redacción de la página respeta su alcance. Cuando procede, revisamos también el diseño del estudio, la comparación, el resultado, la duración, sus limitaciones y si una guía posterior lo ha sustituido. Si la evidencia disponible no permite sostener una afirmación precisa, acotamos el texto, explicamos la incertidumbre o retiramos la afirmación. No cubrimos ese vacío con fórmulas sin atribución como “los estudios demuestran”.
El repositorio incluye V39, un control de calidad que revisa las páginas programáticas. Comprueba listas de fuentes, contenido experto atribuido, fechas de actualización, citas cerca de las secciones H2, afirmaciones vagas, exceso de cautelas, texto repetitivo y contenido truncado. Esta validación automática ayuda al proceso editorial, pero no puede decidir si un consejo es adecuado para el historial médico de una persona concreta.
Secuencia de comprobación de fuentes
Para contenido sanitario nuevo o modificado de forma sustancial seguimos este proceso:
- Identificar la afirmación que necesita respaldo y concretar su alcance previsto.
- Abrir la fuente original, no solo un resultado de búsqueda o el resumen de otra página.
- Confirmar el título, la autoría o entidad emisora, la fecha de publicación y un identificador duradero o URL canónica.
- Leer lo suficiente para comprobar población, método, resultado y limitaciones relevantes.
- Redactar la afirmación sin ir más allá de lo que permite la evidencia.
- Colocar la fuente cerca del pasaje correspondiente e incluirla en los datos estructurados cuando el formato de la página lo admita.
- Ejecutar las comprobaciones de contenido, metadatos, trazabilidad y frescura que correspondan antes de publicar.
Es un proceso delimitado, no una promesa de que toda pregunta científica tenga una única respuesta definitiva. Los distintos diseños de estudio aportan clases diferentes de evidencia. Un resultado obtenido en una muestra clínica supervisada puede no trasladarse a un entrenamiento doméstico sin supervisión. Una asociación no demuestra causalidad. Un promedio estadísticamente significativo tampoco predice con exactitud lo que ocurrirá a cada individuo. El texto debe reflejar estas diferencias cuando puedan influir en una decisión.
Cómo tratamos PMID y DOI
Un identificador de PubMed (PMID) señala un registro de PubMed. Un identificador digital de objeto (DOI) identifica un objeto académico a través del sistema DOI. Ambos ayudan a diferenciar fuentes con títulos parecidos y reducen cambios accidentales en los metadatos, pero ninguno demuestra que un estudio sea sólido, pertinente o esté bien interpretado.
Cuando una fuente programática utiliza una URL de PubMed o declara un PMID, nuestro inventario conserva el identificador separado de la URL visible. Hace lo mismo con el DOI. Esta separación permite detectar contradicciones entre un identificador declarado y el que aparece codificado en la URL.
V40 es el contrato offline de metadatos de fuentes para el contenido programático de RazFit. Carga el inventario de fuentes, el registro local de PMID y las líneas base de deuda asociadas, y después delega la comparación en un evaluador compartido. Las reglas exigen entradas verificadas en el registro y comparan datos como título, autoría, publicación, fecha y DOI.
Esta comprobación no consulta PubMed durante una validación normal del sitio. El funcionamiento sin conexión es importante: una compilación no debe convertirse en una supuesta verificación porque una petición de red haya tenido éxito. La sincronización del registro es una tarea de mantenimiento aparte. Un identificador que no coincide, un PMID nuevo sin registrar o metadatos contradictorios deben resolverse o tratarse explícitamente conforme a las reglas de reducción de deuda del repositorio antes de confundirse con la deuda existente.
También podemos citar fuentes útiles sin PMID ni DOI. Las guías oficiales, normas, documentación pública y páginas de producto suelen utilizar URL ordinarias. En esos casos registramos un título claro y un destino canónico, comprobamos qué entidad los publica y verificamos que el cuerpo de la página use realmente la fuente. Nunca sustituimos un identificador ausente por uno inventado.
Mantener las citas unidas a las afirmaciones
Una lista de referencias solo resulta útil si el lector puede saber qué respalda cada fuente. Siempre que el formato lo permita, RazFit coloca la fuente en el mismo pasaje o en una sección cercana a la afirmación relevante. Una lista distante de seis estudios no explica por sí sola cuál sustenta una frase sobre duración, población, riesgo o resultado esperado.
V63 comprueba esta relación en las páginas programáticas publicadas. Reconoce una fuente declarada a través de su URL, PMID, DOI, apellido de autor o términos suficientemente distintivos del título, y señala las fuentes declaradas que no se citan en el contenido visible. También verifica que la fuente vinculada a una atribución experta figure en la lista de fuentes de la página.
La trazabilidad no equivale a exactitud científica. Una página puede enlazar al artículo correcto y aun así exagerar su conclusión. Por eso, después de superar la comprobación automática, una persona editora debe comparar la redacción con el alcance de la fuente. También diferenciamos las citas directas de las paráfrasis. Reservamos las comillas para palabras que podamos verificar literalmente; un resumen debe presentarse y redactarse como paráfrasis.
Si un enlace deja de funcionar, buscamos el reemplazo canónico o una ubicación oficial archivada. No redirigimos discretamente la cita a otro documento con un título parecido. Si el reemplazo cambia la evidencia del pasaje, se considera una actualización editorial sustancial y el texto debe revisarse de nuevo.
Actualizaciones, fechas y correcciones
La fecha de publicación indica cuándo apareció una página por primera vez. La fecha de actualización debe señalar un cambio significativo del material editorial visible, no una compilación rutinaria, un ajuste de formato ni una renovación automática. Los esquemas de contenido de RazFit guardan las fechas de publicación y modificación con el formato YYYY-MM-DD.
V64 compara la proyección del contenido visible de cada registro programático publicado con una línea base de frescura que solo admite incorporaciones. El validador funciona sin conexión y solo pasa cuando el corpus programático actual y esa línea base están sincronizados. Así, un cambio sustancial no explicado en ese corpus se hace visible durante la validación. Esto no significa que una página sin cambios siga siendo adecuada para cualquier tema, ni amplía el contrato V64 al blog o a la propia política.
Revisamos una página al descubrir un error, cuando una fuente citada se retira o recibe una corrección importante, si una nueva guía oficial cambia la respuesta práctica, cuando cambia el producto o cuando un lector aporta pruebas concretas de que algo es incorrecto. La prioridad depende del daño posible. Una instrucción de seguridad errónea tiene preferencia sobre un defecto de estilo sin consecuencias.
Ante una corrección de fondo, modificamos el pasaje afectado, volvemos a comprobar sus fuentes y las afirmaciones cercanas, actualizamos la fecha visible de modificación y ejecutamos de nuevo los validadores aplicables. Si la corrección cambia de manera sustancial lo que el lector debería hacer o creer, añadiremos una nota clara o haremos comprensible el cambio dentro de la página. No mostraremos una fecha nueva solo para que un contenido antiguo parezca reciente.
Los retoques menores reciben otro tratamiento. Corregir puntuación, una errata sin consecuencias, espacios o código no editorial no suele justificar una fecha de actualización nueva. Si un cambio aparentemente pequeño altera el significado, una cifra, una contraindicación, una fuente o un enlace de destino, sí es sustancial y debe seguir el proceso completo.
Localización y control lingüístico
RazFit se dirige a lectores de 18 versiones lingüísticas configuradas, pero localizar una página es una tarea editorial, no una sustitución mecánica de cadenas. Cada versión debe emplear términos naturales para su público y conservar la misma evidencia, límites de seguridad, datos del producto y declaraciones comerciales que la versión fuente.
Nuestro proceso consiste en fijar el significado verificado de la versión fuente, adaptar la redacción al idioma de destino, comprobar enlaces y metadatos, cotejar las afirmaciones importantes con el registro de evidencias y someter el texto a una revisión lingüística independiente antes de publicarlo. Un texto de respaldo en inglés no cuenta como traducción terminada. Si un término médico o legal no tiene un equivalente cotidiano claro, la versión localizada debe favorecer la claridad y definirlo, no imitar la frase inglesa.
Las unidades, formatos de fecha, convenciones decimales, referencias al sistema sanitario y disponibilidad del producto pueden cambiar según el mercado. La persona que traduce o revisa solo debe adaptar esos detalles si la afirmación localizada continúa siendo cierta y está respaldada. La adaptación local no autoriza a introducir una dosis, umbral de entrenamiento, promesa legal o función del producto nuevos. Toda afirmación sustancial nueva necesita su propia comprobación.
Las páginas localizadas pueden actualizarse en momentos distintos si cambian la evidencia o la corrección necesaria. Aun así, una corrección de seguridad válida en varios idiomas debe activar una revisión de todos los idiomas afectados. Seguiremos las rutas implicadas en vez de suponer que cambiar la versión inglesa repara automáticamente sus traducciones.
Límites médicos y deportivos
El contenido de RazFit ofrece información educativa general sobre ejercicio, hábitos de actividad física e investigación relacionada. No puede evaluar síntomas, diagnosticar una enfermedad, prescribir tratamientos, autorizar a alguien a hacer ejercicio ni tener en cuenta su historial médico, medicación, embarazo, discapacidad, recuperación o entorno. Quien necesite una decisión individual debe acudir a un profesional con la cualificación adecuada. Los datos estructurados describen el material como un artículo publicado por RazFit; no declaran un servicio clínico ni una revisión médica rutinaria.
Hacer ejercicio conlleva riesgos. Su nivel y naturaleza dependen de la persona, la actividad, la intensidad, la técnica, el entorno y la situación sanitaria. Por ello evitamos promesas universales como “seguro para todos”, resultados garantizados o un único plan válido en cualquier circunstancia. Las instrucciones deben incluir límites útiles cuando la fuente o el tema lo requieran, sin convertir cada párrafo en una advertencia vaga.
Hablar de una enfermedad no convierte un contenido en un plan de tratamiento. Una página puede resumir evidencia sobre ejercicio en una población estudiada, pero debe explicar cuándo esa evidencia incluía supervisión, cribado o adaptación individual. Tampoco puede sugerir que una aplicación sustituye a los servicios de emergencia, una evaluación clínica, fisioterapia, atención de salud mental u otro servicio regulado.
Ante dolor torácico, dificultad respiratoria intensa, pérdida de conocimiento, señales de una emergencia médica u otra situación urgente, un artículo web no es la herramienta adecuada. Se debe contactar con los servicios de emergencia locales o solicitar ayuda profesional urgente. Como los números y las vías asistenciales varían según el país, RazFit no publica un número de contacto universal en esta política global.
Que una página no incluya una advertencia concreta no demuestra que un ejercicio sea adecuado para una persona determinada. Del mismo modo, una precaución general no es un diagnóstico. Intentamos ofrecer contexto suficiente para reconocer cuándo un artículo general deja de ser útil y hace falta una valoración individual.
Intereses comerciales, financiación y conflictos
RazFit publica contenido editorial en el mismo sitio que promociona la aplicación RazFit. Algunas páginas enlazan a su ficha comercial en la App Store, cuyo destino se guarda en la configuración central del sitio. El lector debe asumir que RazFit puede beneficiarse cuando el contenido editorial genera interés por la aplicación o conduce a su uso.
Ese interés comercial no debe ocultarse detrás de la firma editorial. No describimos a RazFit Team como independiente de RazFit. Tampoco afirmamos que exista financiación externa, independencia editorial o relaciones económicas que no estén documentadas. Si en el futuro una página está patrocinada, pagada por un tercero, basada en productos cedidos o creada bajo otro acuerdo relevante, indicaremos esa relación en un lugar visible.
Un enlace a RazFit no es una prueba para una afirmación sanitaria. Las páginas de producto pueden respaldar datos sobre el funcionamiento documentado de la aplicación; las afirmaciones sobre salud y seguridad necesitan fuentes adecuadas. No favoreceremos una fuente porque facilite la venta del producto. Las comparativas deben explicar sus criterios y evitar presentar RazFit como la opción universal.
El propósito comercial del sitio también afecta a las llamadas a la acción. Un botón que abre la App Store debe reconocerse como enlace al producto, no camuflarse como recomendación médica o referencia. El acceso al contenido editorial no puede depender de hacer clic en él.
Cómo comunicar un problema
Los avisos concretos son los más fáciles de investigar. Incluye la URL de la página, el pasaje que consideras incorrecto, el motivo y una fuente si dispones de ella. No envíes historiales médicos privados ni otros datos sanitarios sensibles.
Para una corrección editorial, una duda sobre fuentes o atribución o una consulta general sobre esta política, escribe a hello@razfit.app. Para recibir ayuda sobre el uso de RazFit o un problema de producto relacionado con una cuenta, escribe a support@razfit.app. Para consultas sobre el tratamiento de datos personales o la privacidad, escribe a privacy@razfit.app.
Clasificaremos el aviso según su posible efecto sobre los lectores. Podemos pedir aclaraciones, comparar el pasaje con la fuente citada, revisar otras versiones lingüísticas que reutilicen la afirmación y registrar una corrección cuando la evidencia lo justifique. No podemos facilitar información sobre la cuenta o los datos privados de otra persona a alguien que no esté autorizado.
Esta política también puede corregirse. Si cambiamos de forma sustancial el modelo de publicación, los límites sanitarios, el proceso de fuentes, los requisitos de localización, la declaración comercial o la vía de contacto, actualizaremos la fecha de entrada en vigor y revisaremos todas las versiones localizadas. El historial técnico puede mostrar el cambio, pero el texto público debe poder entenderse sin pedir al lector que inspeccione el repositorio.
Una regla práctica de lectura
Antes de confiar en un artículo, comprueba quién lo publica y si las afirmaciones importantes conducen a fuentes que realmente las respaldan. Mira también la fecha. Después plantea la pregunta más difícil: ¿encaja esta información general en tu situación o la página ha llegado al punto en que necesitas asesoramiento individual? La firma, las citas, las fechas y esta política facilitan esa comprobación, pero no son sellos de certeza.
Cuando una página proponga una opción general de entrenamiento, utiliza sus pruebas y límites para decidir si merece la pena comentarla o probarla. Si la decisión depende de síntomas, un diagnóstico, medicación, una lesión, embarazo u otro factor clínico personal, detente en ese límite y pide asesoramiento individual. Para preguntas sobre la redacción o la evidencia de RazFit, utiliza el contacto editorial anterior. Para el funcionamiento de la aplicación, recurre a soporte.